Dra. Joyce

Por Janelys Rodríguez Rivera en colaboración con Socious – Organizational Development Consultants y Dra. Joyce González-Domínguez

A todos nos ha pasado que atravesamos una situación difícil y aun así cumplimos con el trabajo. En esos momentos, una palabra de apoyo o un gesto de empatía en el entorno laboral puede marcar la diferencia.

La realidad del mundo actual puede traer consigo dolor, sufrimiento, estrés y ansiedad. Las noticias, la situación social y económica, los retos del sistema de salud y las dificultades personales que enfrenta cada persona son solo algunos de los factores que afectan su bienestar mental, físico y emocional. Todo esto es cargado por las personas a dondequiera que vayan, incluyendo su espacio de trabajo.

Considerando la gran cantidad de tiempo que una persona pasa en su lugar de trabajo, resulta fundamental reconocer esta realidad y promover que las organizaciones asuman un rol de apoyo compasivo, inclusivo y genuino. Un rol que valore a las personas más allá de sus funciones y reconozca su humanidad.

La compasión organizacional puede ser ese granito de arena que ayude a quienes trabajan a mejorar su bienestar lo que, a su vez, tiene impactos positivos sobre la propia organización.

¿Qué es la compasión organizacional?

La compasión organizacional es un deseo sentido y puesto en práctica para aliviar el sufrimiento (Worline & Dutton, 2017). Este enfoque en el sufrimiento es lo que la diferencia de otros conceptos interpersonales positivos como la amabilidad, la gratitud o la felicidad.

Worline y Dutton (2017) resaltan que, a nivel organizacional, la compasión es un fenómeno dinámico y relacional que consta de cuatro pasos. Este proceso no ocurre de manera espontánea, sino que se construye a través de una secuencia de pasos que involucran tanto la emoción como la acción:

  1. Notar que el sufrimiento está presente en la organización.
  2. Interpretar el sufrimiento de forma que contribuya al deseo de aliviarlo.
  3. Sentir preocupación y empatía por las personas que sufren.
  4. Actuarpara aliviar el sufrimiento de alguna manera.

Su desarrollo requiere procesos sociales que permitan que notar, interpretar, sentir y actuar ante el sufrimiento se conviertan en valores compartidos entre los miembros. Para esto, cada paso debe ser legitimado, propagado y coordinado dentro de la organización (Kanov et al., 2004).

¿Cómo se manifiesta?

Algunas acciones compasivas que se pueden ver en las organizaciones son:

  • Brindar apoyo emocional, espacios de escucha y consejería en situaciones de crisis.
  • Implementar programas de salud mental y días de autocuidado.
  • Fomentar la solidaridad entre colegas mediante colectas, apoyos en turnos y ayuda práctica.
  • Ejercer un liderazgo compasivo basado en el reconocimiento, la gratitud y la validación de emociones.
  • Brindar apoyo y recursos como respuesta a algún desastre natural o imprevisto.
  • Ofrecer flexibilidad laboral, ajustes de horarios o teletrabajo en momentos difíciles.

El valor estratégico de la compasión organizacional

Worline y Dutton (2017) argumentan que la compasión organizacional puede entenderse como una capacidad estratégica de la organización. Es decir, no solo constituye una respuesta al sufrimiento inmediato, sino que puede cultivarse y sostenerse en el tiempo como parte de las competencias organizacionales que fortalecen otros aspectos.

Así, la compasión se convierte en un recurso estratégico para enfrentar crisis, sostener el compromiso, aumentar el bienestar y promover resiliencia colectiva. Cuando la compasión se normaliza y se refuerza por medio de prácticas, políticas y liderazgo, se vuelve una competencia organizacional tan esencial como la innovación o el aprendizaje.

Se ha evidenciado que la compasión organizacional beneficia tanto a quienes la reciben como a las organizaciones que la practican (Dutton et al., 2014; Worline & Dutton, 2017). Esta ha mostrado disminuir el dolor emocional, promover la resiliencia y facilitar la recuperación de las personas que sufren. A su vez, en las organizaciones, fortalece el sentido de propósito, el bienestar y la satisfacción laboral, recordándonos que cuidar de las personas también impulsa los resultados organizacionales.

Para finalizar

Fomentar la compasión en las organizaciones no es solo un gesto de empatía, sino una forma de construir entornos más humanos, sostenibles y conectados. La verdadera fortaleza de una organización está en su capacidad de cuidar de las personas que la conforman y que se esfuerzan para lograr las metas. Cultivar la compasión es, en esencia, apostar por el bienestar y el cuidado colectivo.

Referencias

Dutton, J. E., Workman, K. M., & Hardin, A. E. (2014). Compassion at work. Annual Review of Organizational Psychology and Organizational Behavior, 1(1), 277–304. https://doi.org/10.1146/annurev-orgpsych-031413-091221

Kanov, J. M., Maitlis, S., Worline, M. C., Dutton, J. E., Frost, P. J., & Lilius, J. M. (2004). Compassion in organizational life. American Behavioral Scientist, 47(6), 808–827. https://doi.org/10.1177/0002764203260211

Worline, M. C., & Dutton J. E. (2017). Awakening compassion at work: The quiet power that elevates people and organizations. Berrett-Koehler Publishers.

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