
No fue un gran momento. No hubo música dramática. No hubo un anuncio del universo. Solo un cansancio suave… de esos que se acumulan. Un cansancio en el cuerpo, en la mente, en el ánimo. Dolores en todo el cuerpo, ni tan fuertes, pero constantes. Cansancio y dolores… sin aparente explicación.
Ese pensamiento se convirtió en la semilla para una decisión. Y esa decisión inició mi proceso de estar bien. Y esa ese proceso, con el tiempo, se convirtió en este libro. Mi bienestar empezó con una decisión sencilla… pero no fácil. Decidí estar bien. Aun con mil razones para posponerlo. Aun con el calendario lleno. Aun cuando todo parecía más urgente que cuidarme a mí misma. Y si tú has estado ahí, lo vas a sentir desde la primera página.
Por decidir mirarte. Por regalarte unos minutos. Por abrirte a la posibilidad de sentirte mejor.
sin prisa, con humor, con esa energía que nace cuando nos decidimos a estar bien… de verdad.