El 27 de febrero participé del Primer simposio de Ciberpsicología organizado por el Cyberpsychology Reaserch Lab, su fundadora la Dra. Arlene Vélez y su co-fundador el Dr. Andrés Cruz, de la Universidad Carlos Albizu. El simposo fue titulado, Innovación, Ética y Práctica en la Era Digital: Donde la tecnología y la psicología se encuentran.
Más que un evento académico, fue una ventana incómoda — pero necesaria — hacia cómo la tecnología está transformando nuestra conducta, nuestras relaciones… y nuestro silencio.
Sí, nuestro silencio.
Porque si algo se repitió, desde distintos ángulos, fue esto:
no todo lo digital nos está haciendo más visibles — muchas cosas nos están haciendo más cautelosos, más vigilantes… y más callados.
Cuando la tecnología no empodera… silencia
La Dra. Ji-yeon Lee presentó datos que, honestamente, obligan a detenerse.
- Un porcentaje significativo de víctimas de deepfakes pornográficos a nivel global son mujeres coreanas
- 62% de las personas sospechosas de crear este contenido son adolescentes
- El miedo no solo impacta a víctimas directas… impacta a todas las personas que observan
Y aquí está el punto crítico:
la amenaza no solo daña — transforma comportamiento.
Su estudio cualitativo mostró que muchas mujeres están:
- Eliminando contenido
- Restringiendo su privacidad
- Evitando fotos grupales
- Limitando su expresión en línea
- Distanciándose socialmente
- Actuando como si ya hubieran sido víctimas
Incluso, hasta un 80% reporta ansiedad.
Esto tiene un nombre que no siempre verbalizamos:
autocensura preventiva.
Y es poderosa… porque no se ve.
Lo que consumimos también nos transforma
Desde otra línea, el Dr. José Osvaldo Reyes trajo datos sobre consumo digital que también invitan a reflexión.
- El consumo de pornografía en internet ha crecido dramáticamente (de 13% de búsquedas en 2011 a estimados de 42% hoy)
- Plataformas como Pornhub reportan decenas de miles de millones de visitas al año
- Se estima que una gran proporción del tráfico digital está vinculado a este tipo de contenido
Más allá del juicio moral — que no es el punto — hay un fenómeno psicológico importante:
👉 la sobreexposición genera adaptación
👉 y la adaptación genera búsqueda de estímulos cada vez más intensos
Esto no se queda en lo digital.
Se traslada a expectativas, relaciones, atención… y percepción de la realidad.
No todo es riesgo: también hay potencial
No todo lo que se discutió fue alarmante.
También hubo espacio para reconocer el poder positivo de la tecnología, particularmente a través de los videojuegos con propósito. El Dr. Alexis Rodríguez nos compartió varios ejemplos:
- Celeste — para trabajar ansiedad y depresión
- Hellblade: Senua’s Sacrifice — para comprender la esquizofrenia
- Gris — sobre procesos de duelo
- Ring Fit Adventure — para actividad física
Incluso, estudios muestran que en personas mayores:
- ayudan a mantener agilidad mental
- reducen ansiedad y estrés
- fomentan conexión
La tecnología, bien utilizada, puede ser una herramienta de bienestar, aprendizaje y conexión.
¿Y qué tiene que ver esto con el trabajo?
Todo.
Porque las personas no “apagan” esto cuando entran a trabajar.
Llegan con
- miedos que no dicen
- hábitos digitales que afectan su concentración
- nuevas formas de relacionarse
- y, en muchos casos, una versión más contenida de sí mismas
Entonces, la pregunta no es si esto impacta el trabajo.
La pregunta es:
👉 ¿estamos preparados para entender ese impacto?
Un riesgo invisible en las organizaciones
Hay algo que me parece particularmente importante para quienes lideran:
Si las personas están aprendiendo, incluso inconscientemente, que expresarse puede ser peligroso…
¿qué pasa con la comunicación dentro de las organizaciones?
- Menos participación
- Más silencio en reuniones
- Menos feedback real
- Mayor autocensura
Y esto no es falta de compromiso.
Es un mecanismo de protección aprendido.
Una invitación (no tan cómoda)
Este simposio no fue solo informativo.
Fue confrontativo.
Nos invita a preguntarnos:
- ¿Qué comportamientos estamos normalizando sin cuestionar?
- ¿Qué silencios estamos interpretando mal?
- ¿Qué tipo de espacios estamos creando para que las personas se expresen con seguridad?
Porque al final…
no todo lo que no se dice es porque no existe.
A veces, lo que no se dice…
es lo más importante que está ocurriendo.
Esto que leíste es solo una parte.
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